Alba María (Spain)
11/12/2025
Delfines, belugas, leones marinos, pingüinos y focas son, sin duda, los grandes protagonistas del Oceanogràfic. Sin embargo, el túnel —aunque amplio— carece de impacto. Responde a un diseño antiguo que priorizaba hacer todo muy grande, sin pensar tanto en la experiencia del visitante. Hoy existen acuarios que optimizan mejor su espacio y generan un efecto mucho más sorprendente. Un buen ejemplo es Atlantis Aquarium Madrid, distribuido en peceras pequeñas que se alternan con grandes espacios, logrando una experiencia mucho más dinámica e inmersiva.
Además, quien mucho abarca, poco aprieta: ¿por qué un acuario incorpora un aviario? No termino de entenderlo. Sería más acertado especializarse en lo propio y reforzarlo. Hay mucho margen para mejorar.
Los leones marinos merecen un espacio mejor definido y un horario claro de presentación. Son impresionantes; asistimos por casualidad a una y confirmamos que no necesitan un espectáculo artificial: ellos mismos son el espectáculo. Un área bien diseñada para verlos y aprender sobre ellos sería una aportación valiosa.
Del mismo modo, las focas tampoco cuentan con un espacio amplio o especialmente visible para los visitantes; pasan casi desapercibidas. Potenciar su exhibición con un entorno más accesible y atractivo ayudaría a poner en valor a una de las especies más carismáticas del centro.
En conclusión, el Oceanogràfic dispone de animales extraordinarios y un gran potencial, pero necesita actualizar sus espacios y replantear su enfoque para ofrecer una experiencia más coherente, especializada y emocionante. Con instalaciones mejor diseñadas y una apuesta clara por destacar a sus verdaderos protagonistas, podría convertirse en un referente aún más sólido entre los acuarios modernos.